domingo, 26 de dezembro de 2010

"Un Café hecho de café" en la ciudad de Braga.








Hoy el día amaneció con mucho frío, el cielo azul, sin nubes.
Como aun era temprano, volví a acostarme porque ahora ya no tengo que llevar mi perrito a la calle.  
Mi “bebé” murió, su corazoncito no aguantó.

Cuando me levanté con intención de ir al Café llamé por teléfono antes para preguntar si estaban abiertos y me contestaron que sí y que ya tenía unas amigas esperando por mí.

Fue una mañana muy divertida, dos amigas mías que son hermanas, fueron pasar la Navidad  a la ciudad donde nacieron o sea en la ciudad de Braga y traían muchas cosas que contar de su familia, de los regalos, de los paseos de pueblo en pueblo para visitar sus familias. Las veladas animadas cerca de la grande chimenea de la cocina donde también hacen la comida en grandes ollas de hierro que queda con un gusto totalmente distinto de lo que hacemos en Lisboa,  los cantares al niño Jesús, los chistes…

Sin tener mucha gana de reírme, tuve que acompañarlas porque era contagiante su alegría.

Me contaron algo interesante de un Café que fue inaugurado hace poco y que está teniendo mucho éxito.
“Un Café hecho de café” aquí me reí con gana y deseando saber todos los pormenores y mirar las fotos que habían sacado.

 En un Shopping en la ciudad de Braga en la región de Minho, norte de Portugal, fue inaugurado un espacio donde el café domina en las más variadas maneras. El ritual de tomar un café puede ahora ser mucho más intenso.  Es que todo el mobiliario y algunos elementos de decoración que componen el espacio han sido hechos a partir de material compuesto  con residuos de café. Así el aroma de los granos pasa de la taza para las sillas y de las sillas para las mesas y de las mesas para …

El proyecto, original y con personalidad, es de la arquitecta Cláudia Costa.

 La arquitecta  creó un espacio con forma de grano de café y donde los granos se apropian del espacio, dibujan, perforan las paredes, techos y mostradores. La combinación de las tonalidades marrón y blanco son una constante.
También  el mobiliario llama la atención. Es todo made in Portugal, fabricado a partir de residuos de plástico y del grano de café llamado “çurface”. Dicen que de las sillas sale un agradable aroma a café.

Hace años que no voy a Braga. Me gusta mucho, se llama la ciudad de los Arzobispos, por la cantidad de arquitectura religiosa y por tener dos Arzobispos. La ciudad se desenvolvió mucho en los últimos años  con las universidades y con los jóvenes que por allí pasan para hacer sus estudios.

Me invitaron a ir con ellas en las vacaciones de verano.” Ahora hace mucho frío y en verano hay  fiestas populares  y nos divertiremos mucho”. Les agradecí la invitación y ... voy pensar en eso.





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