Café de Flore - Paris

terça-feira, 11 de junho de 2013

Una escuela bajo un puente desafía al analfabetismo en la India






Bajo un puente del metro de Nueva Delhi, y a poca distancia del pestilente río Yamuna, un comerciante local ha encontrado el lugar ideal para instalar una escuela en la que enseña a casi un centenar de niños de familias desfavorecidas.

Cada pocos minutos, el estruendo del tren sacude la improvisada aula, pero tanto el profesor como sus alumnos continúan impasibles, con la única salvedad de que el maestro necesita elevar su voz para que sus alumnos, sentados sobre una lona en el suelo, puedan oirle.

"El tren llega y se va, no nos afecta, son tan solo unos segundos. Además, los niños también pueden llegar a ser muy ruidosos", bromea Rajesh Kumar, de 42 años y que en 2008 comenzó a dar clase a niños de pocos recursos.

Kumar recuerda como un día, durante un paseo, vio a unos niños jugando en horario escolar. Preguntó a sus padres por qué no estudiaban, éstos le respondieron que, si tanto interés tenía, que les enseñase él y, "sin pensarlo", aceptó.

Cuando llegó a casa y se lo contó a su mujer, esta le regañó porque tenía que trabajar en su tienda, pero Kumar le dijo que no habría ningún problema, pues enseñaría de 9 a 11 de la mañanay después iría a trabajar.

"Al día siguiente había sólo tres o cuatro niños, pero, poco a poco, el número fue aumentando y, a los dos meses, tenía 140 alumnos. Era muy difícil para mí manejarme con tantos niños, así que fui al colegio público y matriculé a 60 ó 70", asegura Kumar.

En 2010, la lucha por la alfabetización en la India recibió un fuerte impulso con la entrada en vigor de una ley de educación que garantiza la enseñanza obligatoria para la población de entre 6 y 14 años.

Desde entonces siete millones de niños han sido escolarizados, pero el Gobierno reconoce que quedan todavía más de tres millones de niños sin matricular, un número que organizaciones independientes elevan a los ocho millones, según el medio local NDTV.

Para Kumar, el motivo que lleva a los padres a no escolarizar a sus hijos está claro: su propio analfabetismo.

Así que debe lidiar con emigrantes de zonas rurales, llegados a la capital para trabajar como albañiles o asistentas, y convencerles de que den a sus hijos la oportunidad que a ellos les negaron, pues "sólo con la educación podrán mejorar su futuro".

"Hay algunos que lo entienden y otros que no. Los que no lo comprenden, al final, acaban enviando a sus hijos al colegio, aunque tarde", señala este comerciante cuyo sueño de juventud fue graduarse en Ciencias, pero que abandonó "muy pronto" por razones económicas.

Por eso una de las labores de Kumar consiste en apoyar a esos jóvenes que fueron escolarizados tarde y darles el impulso necesario para que avancen más rápido, o resolver dudas a los que ante la masificación de las aulas no pueden preguntar a los profesores.

Namita Kumar es una de esas alumnas, quien asegura que aunque le gustan mucho tanto su colegio como las clases debajo del puente, acude a estas últimas porque aquí "el profesor explica mejor".

De acuerdo con datos oficiales, en la India se necesitan 700.000 profesores para cubrir los puestos vacantes en las escuelas y muchos de los que están contratados no disponen de la formación necesaria.

"La mayoría de los niños que van actualmente a la escuela están al menos tres niveles por debajo de lo que deberían (...), por lo que la garantía de educación no sirve de nada si no existe un aprendizaje satisfactorio", señala un informe del Gobierno.

En su escuela debajo del puente, Kumar recibe la ayuda de otro amante de la educación, Laxmi Chandra, quien tuvo que abandonar los estudios al finalizar la secundaria porque también su familia carecía de recursos económicos.

Chandra explica orgulloso que su especialidad es la Física, aunque eso no le impide enseñar Matemáticas, Ciencias Naturales, Sánscrito o Geografía.

En junio, aunque han comenzado ya las vacaciones de verano, el aula de Kumar no descansa, por lo que los dos profesores continúan con sus lecciones ante una treintena de alumnos de todas las edades que no han regresado a sus pueblos durante la estación estival.

Durante la lección, Chandra escribe frases en hindi y luego las traduce al inglés en uno de los tres encerados improvisados pintados en un muro de hormigón, mientras que Kumar, en otra de las pizarras, repite una a una las letras del abecedario.



4 comentários:

  1. Para aprender cualquier lugar es bueno, aunque este no sea el mejor lugar.
    Un abrazo

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    1. Es verdad Antorelo pero cuando vi esta noticia me acordé que acá si las escuelas no tienen muchas condiciones, vienen los padres encierran las puertas con candados y los chicos hacen manifestaciones que por que no tienen calefacción, que no tienen empleados de limpieza, que por que no tienen gymnasio...
      Un abrazo!

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  2. Porqué pasa esto en una de las seis mejores economías mundiales?
    es que ese standard hace que unos pocos tengan mucho y muchos tengan poco?
    .
    la edad escolar es crucial para una mejor sociedad, es el tiempo de adquirir valores, entonces; educarse bajo un puente parecería que los "botellones" son nada más el recreo...mmhh no me gusta
    saludos

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  3. Hermoso, leí la noticia en la contra de la Vanguardia. Gente así hace que uno crea en la bondad del ser humano.

    EL HOMBRE DEL CAFÉ

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