quinta-feira, 13 de janeiro de 2011

Viena erótica








El día amaneció frio y con mucha neblina. Cuando abrí las persianas parecía que tenía una pared en frente. Tuve que enchufar los calentadores porque así que salí de mi habitación empecé a estornudar. La casa estaba helada. Solo pensaba en tomar una taza bien grande de café con leche. 

El teléfono empezó a tocar, era el “Hombre del Café” invitándome a tomar el desayuno y que además ya estaba allá una amiga preguntando por mí. Me arreglé y salí corriendo.

Por el camino iba pensando de quien se trataría pero así que llegué la vi en seguida, era Dorita. Que sorpresa, hace tiempo que no hablábamos.

Nos sentamos los tres, de seguida llegó el desayuno y me enteré que mi taza de café con leche estaba humeante. Los croissants del Café son muy buenos, parecidos a los que comí en París.

Dorita contó cómo había pasado las Navidades con su familia, los regalos que había recibido que al revés de los otros años fueron en menor cantidad y que había comido muchos dulces. Había engordado 3 kilos, tenía que empezar a hacer sus caminadas.

Me he dado cuenta que mi amigo estaba un poco inquieto, parecía que me quería decir algo y  pregunté que le  pasaba.

Me enseñó  un catalogo de una exposición  que está transcurriendo en Basilea/Suiza, “Viena 1900”. Estaba muy alegre diciendo que iba viajar a Suiza, que ya había hablado con el Turismo de Basilea (www.basel.com/en)  y que ellos estaban lanzando una campaña ofreciendo un pack de una noche en un hotel con un ingreso para la exposición a partir de 72 Euros. El pasaje en avión también ya estaba asegurada en un vuelo low-cost.

Le pregunté pormenores de esa exposición y él contó que en el principio del siglo XX, Viena debía tener una atmosfera irrepetible. La ciudad aparentemente fría era, entonces, una de las cunas del  modernismo, con una cultura vibrante que se reflejaba en los cafés y cabarés, en la música, en el adviento de la psicoanalice de Freud, naturalmente, en las obras de Gustav Klimt y Egon Schiele.

La exposición intitulada Viena 1900,  reúne un conjunto impresionante de obras de ese periodo, dando otra luz sobre una de las épocas más vibrantes y fascinantes de Europa nombradamente en el peso que el erotismo y la desnudez ejercía sobre las miradas artísticas.

Me pareció muy bien, me gustaría también de ir a Suiza, pero con un poco más de tiempo. No he ido nunca a ese país,  pero en Invierno hace mucho frío.


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