segunda-feira, 14 de fevereiro de 2011

Pasear en Sintra? Otro día será.




Pastelaria Suiça - Lisboa


El programa que habíamos combinado hacer ayer quedó para una próxima oportunidad.

El día amaneció un poco nublado y la meteorología decía que al final de tarde empezaría a llover. De vez en cuando miraba por la ventana y  vi que estaba apareciendo el sol por entre las nubes. Con el tiempo nunca se sabe y hay veces que los meteorólogos no son ciertos en sus previsiones.

Me retrasé un poco y cuando llegué al Rossio ya el “Hombre del Café” estaban esperando. Pregunté por mi amiga y él dijo que ella acabara de ir  a la Pastelaria Suiça a tomar un café. Decidimos ir también hasta allá, fue  solo atravesar la Praça Dom Pedro IV . 



Miramos hacía la terraza si ella estaría sentada en la terraza y como no estaba allí, entramos en la Pastelaria  en dirección a la otra terraza del lado de la Praça da Figueira. Oímos llamar y era ella que ya estaba terminando de tomar su café en la barra.

La panorámica que se puede ver desde la terraza de la Praça da Figueira es bellísima porque se puede admirar el Castelo de São Jorge arriba en una colina.



Resolvemos sentarnos  allí a tomar el café, ella pidió otro para hacernos compañía y aun no habían llegado los cafés, empezó a llover. Ninguno de nosotros había traído paraguas. Miramos el cielo, estaba oscurísimo, se levantó un viento muy desagradable. 

Con mucha pena nuestra no fuimos hasta Sintra. Si en Lisboa estaba aquel tiempo, en Sintra estaría mucho peor y ni siquiera podíamos dar los paseos a pie que queríamos.

Nos quedamos en la Pastelaria Suiça pero ya dentro del espacio. Fuimos conversando sobre lo que podríamos hacer durante la tarde. Ir al teatro por ejemplo, el Teatro Nacional Dona Maria II, queda allí mismo al lado. Había oído que iba haber un concierto en una Iglesia del Chiado pero sin paraguas quedaríamos todos mojados…

Mi amigo tuvo una idea que aprobamos. Él fue al Teatro D.Maria I, ver a qué horas empezaba la obra “Azul Longe das Colinas” que había estrenado  el jueves pasado y que tuvo muy buena critica.


De ahí a un cuarto de hora el “Hombre del Café” regresó  sonriendo porque había comprado tres ingresos para ir al teatro a las 16h.15.

Como aún faltaba una hora para la abertura, seguimos conversando y pedimos un té y unos pasteles de nata que tenían bueno aspecto. La Pastelaria Suiça tiene muy buena repostería pero los pasteis de nata aunque sean muy buenos, prefiero los Pastéis de Belém. Como los croissants son famosos, compré media docena para llevar para casa. Dicen que fueron ellos que introdujeron el croissant en Portugal no sé en qué año, quizás en los años 20 o 30.

(sigue)


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