segunda-feira, 1 de novembro de 2010

"Te gustan los libros? Dejalos partir"







Hoy es feriado religioso en Portugal, se conmemora el Día de Todos los Santos.
Cuando salí a la calle ya se veían algunas personas con bouquets de flores para ir llevar al cementerio en memoria de sus muertos. Yo no creo mucho en eso pero mi opinión no interesa.

Había  señoras vendiendo flores en la calle, que en este día hacen un buen negocio y  las venden mucho más caras.

Llegué al café y me senté en la terraza,  estaba un sol maravilloso y en la mesa estaba mi amigo Francisco, Lola!! Por fin la conocí, Zélia también estaba con su marido, después llegó mi vecina Lisete también con su marido y mi amiga Carmen Fernandez acabada de llegar de Canarias.
 Habíamos llegado casi todos al mismo tiempo porque aún estaban haciendo el pedido. Una confusión porque unos hablaban portugués otros en español pero yo fui traduciendo. Al final yo había pedido un café doble sin cafeína y el empleado traía una taza con café con leche. Bueno no hubo problema él lo cambió.

Me dio risa porque todos hablaban con todos parece que ya se conocían hace mucho. Unos hablaban del tiempo, otros de las tormentas, otros de política. Ahí yo hice un esfuerzo para cambiar un poco la conversación porque vi que estaba quedando un poquito monótona.

Hablé de un asunto que había leído en el periódico que era el árbol de los libros (pinchar) Se callaron todos y me miraron. Me gustó eso!

Entonces empecé por contar lo siguiente:

Al lado del café Anna Blume, está el árbol-biblioteca donde la idea es repartir libros.

En la ciudad de Berlin, donde la metamorfosis iniciada luego después  la reunificación de la ciudad y de Alemania, parece estar casi concluida, todavía existen proyectos que sorprenden. En la Kollwitzstrasse, en la esquina con la Srezkistrasse, en el distrito Prenzlauer Berg, una mujer llena los troncos de los arboles de libros que ya leyó y que ya no  necesita tener en casa. “Prefiero colocarlos aquí que échalos para la basura” dice.

Esta es la primera biblioteca al aire libre abierta al público. Tratase de un mini bosque de cinco troncos, sin ramas y con los interiores huecos, cuyo espacio sirve a penas para recibir libros. Los temas abordados pelas obras no obedecen a requisitos especiales. Lo importante es que quien ya no necesite de determinados libros en su casa los pueda dar y repartir. Por otro lado, cualquier persona puede llevar un libro que le interesa particularmente  sin necesidad de devolverlo.
En el interior hueco, protegido por puertas de plástico que evitan la entrada de agua, existen romances manuales de información tecnológica, libros de poesía, literatura inglesa o libros de culinaria. Los troncos tienen capacidad para abrigar cerca de cien libros.

La idea por detrás de este proyecto está ligado al movimiento internacional BooK Crossing, cuyo mote es: “Si ama los libros, déjalos en libertad”.

El padre del proyecto, Ron Horn-baker, quiere que el mundo se vuelva en una librería gigante y libre; según el website www.bookcrossing.com, caso 900 mil personas están envueltas en este “lleva y trae”, en un total de casi siete millones de libros en 132 países, siendo que en los primeros lugares aparecen los Estados Unidos e Alemania y en nono lugar, Portugal.

En Prenzlauer Berg, noche y día es posible pesquisar los libros dentro de los troncos. La manutención y conservación del proyecto asientan en la confianza.

Como ya estaba llegando la hora del almuerzo llamamos el empleado y pedimos unas ensaladas y unas empanadillas de carne que estaban buenísimas y seguimos conversando con entusiasmo.


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